Sinopse

Relatos contados como me gustaría que me los contarán a mi. Los realizo como prácticas de talleres de voz. A la vez que practico me divierto e intentó divertir a mis oyentes. Espero que os guste. Si realmente os gusta dar a "me gusta". Admito críticas, sugerencias y loas. Gracias.

Episódios

  • #10 Fiesta de Disfraces by Woody Allen

    #10 Fiesta de Disfraces by Woody Allen

    08/04/2017 Duração: 05min

    Les voy a contar una historia que les parecerá increíble. Una vez cacé un alce. Me fui de cacería a los bosques de Nueva York y cacé un alce. Así que lo aseguré sobre el parachoques de mi automóvil y emprendí el regreso a casa por la carretera oeste. Pero lo que yo no sabía era que la bala no le había penetrado en la cabeza; sólo le había rozado el cráneo y lo había dejado inconsciente. Justo cuando estaba cruzando el túnel el alce se despertó. Así que estaba conduciendo con un alce vivo en el parachoques, y el alce hizo señal de girar. Y en el estado de New York hay una ley que prohíbe llevar un alce vivo en el parachoques los martes, jueves y sábados. Me entró un miedo tremendo…

  • #08 Rostros Yasunari Kawabata

    #08 Rostros Yasunari Kawabata

    02/01/2017 Duração: 04min

    ROSTROS Yasunari Kawabata Desde los seis o siete años hasta que tuvo catorce o quince, no había dejado de llorar en escena. Y junto con ella, la audiencia lloraba también muchas veces. La idea de que el público siempre lloraría si ella lo hacía fue la primera visión que tuvo de la vida. Para ella, las caras se aprestaban a llorar indefectiblemente, si ella estaba en escena. Y como no había un solo rostro que no comprendiera, el mundo para ella se presentaba con un aspecto fácilmente comprensible. No había ningún actor en toda la compañía capaz de hacer llorar a tanta gente en la platea como esa pequeña actriz. A los dieciséis, dio a luz a una niña. –No se parece a mí. No es mi hija. No tengo nada que ver con ella –dijo el padre de la criatura. –Tampoco se parece a mí –repuso la joven–. Pero es mi hija. Ese rostro fue el primero que no pudo comprender. Y, como es de suponer, su vida como niña actriz se acabó cuando tuvo a su hija. Entonces se dio cuenta de que había un gran foso entre el escenario donde llor

  • #07 Un Silbido

    #07 Un Silbido

    02/12/2016 Duração: 11min

    “Un silbido ——— El entusiasmo caldeaba el teatro. ¡Qué debut! ¡Qué Lohengrin! ¡Qué tiple aquella! Sobre el rojo de las butacas destacábanse en el patio las cabezas descubiertas o las torres de lazos, flores y tules, inmóviles, sin que las aproximara el cuchicheo ni el fastidio; en los palcos silencio absoluto; nada de tertulias y conversaciones a media voz; arriba, en el infierno de la filarmonía rabiosa, llamado irónicamente paraíso, el entusiasmo se escapaba prolongado y ruidoso, como un inmenso suspiro de satisfacción, cada vez que sonaba la voz de la tiple, dulce, poderosa y robusta. ¡Qué noche! Todo parecía nuevo en el teatro. La orquesta era de ángeles: hasta la araña del centro daba más luz.” "Fragmento de: Vicente Blasco Ibáñez. “La condenada (cuentos)”.

  • #06 Hombre al Agua

    #06 Hombre al Agua

    20/11/2016 Duração: 14min

    “¡Hombre al agua! ——— Al cerrar la noche, salió de Torrevieja el laúd San Rafael, con cargamento de sal para Gibraltar. La cala iba atestada, y sobre cubierta amontonábanse los sacos, formando una montaña en torno del palo mayor. Para pasar de proa a popa, los tripulantes iban por las bordas, sosteniéndose con peligroso equilibrio. La noche era buena; noche de verano, con estrellas a granel y un vientecillo fresco algo irregular, que tan pronto hinchaba la gran vela latina, hasta hacer gemir el mástil, como cesaba de soplar, cayendo desmayada la inmensa lona con ruidoso aleteo. La tripulación, cinco hombres y un muchacho, cenó después de la maniobra de salida, y una vez rebañado el humeante caldero, en el que hundían su mendrugo con marinera fraternidad desde el patrón al grumete, desaparecieron por la escotilla todos los libres de servicio, para reposar sobre la dura colchoneta, con los vientres hinchados de vino y zumo de sandía. Quedó en el timón el tío Chispas, un tiburón desdentado, que acogió con

  • #05 En El Mar

    #05 En El Mar

    13/11/2016 Duração: 26min

    “En el mar ——— A las dos de la mañana llamaron a la puerta de la barraca. —¡Antonio! ¡Antonio! Y Antonio saltó de la cama. Era su compadre, el compañero de pesca, que le avisaba para hacerse, a la mar. Había dormido poco aquella noche. A las once todavía charlaba con Rufina, su pobre mujer, que se revolvía inquieta en la cama hablando de los negocios. No podían marchar peor. ¡Vaya un verano! En el anterior, los atunes habían corrido el Mediterráneo en bandadas interminables. El día que menos, se mataban doscientas o trescientas arrobas; el dinero circulaba como una bendición de Dios, y los que, como Antonio, guardaron buena conducta e hicieron sus ahorrillos, se emanciparon de la condición de simples marineros, comprándose una barca para pescar por cuenta propia. El puertecillo estaba lleno. Una verdadera flota lo ocupaba todas las noches, sin espacio apenas para moverse; pero con el aumento de barcas había venido la carencia de pesca. Las redes sólo sacaban algas o pez menudo; morralla de la que se de

  • #04 Golpe Doble

    #04 Golpe Doble

    06/11/2016 Duração: 13min

    “Golpe doble ——— Al abrir la puerta de su barraca encontró Sènto un papel en el ojo de la cerradura... Era un anónimo destilando amenazas. Le pedían cuarenta duros y debía dejarlos aquella noche en el horno que tenía frente a su barraca. Toda la huerta estaba aterrada por aquellos bandidos. Si alguien se negaba a obedecer tales demandas, sus campos aparecían talados, las cosechas perdidas, y hasta podía despertar a media noche sin tiempo apenas para huir de la techumbre de paja que se venía abajo entre llamas y asfixiando con su humo nauseabundo. Gafarró, que era el mozo mejor plantado de la huerta de Ruzafa, juró descubrirles, y se pasaba las noches emboscado en los cañares, rondando por las sendas, con la escopeta al brazo; pero una mañana lo encontraron en una acequia con el vientre acribillado y la cabeza deshecha... y adivina quién te dio. Hasta los papeles de Valencia hablaban de lo que sucedía en la huerta, donde al anochecer se cerraban las barracas y reinaba un pánico egoísta, buscando cada cua

  • #03 El parásito del tren

    #03 El parásito del tren

    04/11/2016 Duração: 15min

    “El parásito del tren ——— —Sí—dijo el amigo Pérez a todos sus contertulios de café—; en este periódico acabo de leer la noticia de la muerte de un amigo. Sólo le vi una vez, y sin embargo, le he recordado en muchas ocasiones. ¡Vaya un amigo! Le conocí una noche viniendo a Madrid en el tren correo de Valencia. Iba yo en un departamento de primera; en Albacete bajó el único viajero que me acompañaba, y al verme solo, como había dormido mal la noche anterior, me estremecí voluptuosamente, contemplando los almohadones grises. ¡Todos para mí! ¡Podía extenderme con libertad! ¡Flojo sueño iba a echar hasta Alcázar de San Juan! Corrí el velo verde de la lámpara, y el departamento quedó en deliciosa penumbra. Envuelto en mi manta me tendí de espaldas, estirando mis piernas cuanto pude, con la deliciosa seguridad de no molestar a nadie. El tren corría por las llanuras de la Mancha, áridas y desoladas. Las estaciones estaban a largas distancias; la locomotora extremaba su velocidad, y mi coche gemía y temblaba como

  • #02 Primavera Triste

    #02 Primavera Triste

    31/10/2016 Duração: 13min

    “Primavera triste ——— El viejo Tòfol y la chicuela vivían esclavos de su huerto, fatigado por una incesante producción. Eran dos árboles más, dos plantas de aquel pedazo de tierra—no mayor que un pañuelo, según decían los vecinos—, y del cual sacaban su pan a costa de fatigas. Vivían como lombrices de tierra, siempre pegados al surco, y la chica, a pesar de su desmedrada figura, trabajaba como un peón. La apodaban la Borda, porque la difunta mujer del tío Tòfol, en su afán de tener hijos que alegrasen su esterilidad, la había sacado de la Inclusa. En aquel huertecillo había llegado a los diez y siete años, que parecían once, a juzgar por lo enclenque de su cuerpo, afeado aun más por la estrechez de unos hombros puntiagudos, que se curvaban hacia fuera, hundiendo el pecho e hinchando la espalda.” "Fragmento de: Vicente Blasco Ibáñez. “La condenada (cuentos)”.

  • #01 La Condenada

    #01 La Condenada

    24/10/2016 Duração: 13min

    Cuento de Vicente Blasco Ibáñez. Es el primer cuento incluido en el libro del mismo nombre editado en 1979 junto a una recopilación de cuentos cortos.

  • Los deseos ridículos

    Los deseos ridículos

    20/08/2016 Duração: 12min

    Cuento de Charles Perrault para adultos. No se puede desear lo que no se puede tener.

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